Qué debes saber antes de viajar a las Montañas Rocosas

Montañas Rocosas

La cordillera de las Montañas Rocosas Canadienses está situada en Norteamérica, discurriendo por las provincias de Columbia Británica y Alberta. La parte norte de las Montañas Rocosas de Canadá se encuentra en la llanura del río Liard. Con una superficie de más de 22 000 kilómetros cuadrados, tienen como cota máxima el Monte Robson, con 3954 metros de altura.

Cómo llegar a las Montañas Rocosas Canadienses

Para llegar a las Rocosas Canadienses la mejor opción es volar hasta Calgary, en Alberta. Desde allí solo hay unos 100 kilómetros hasta llegar al primer pueblo de las Rocosas: Canmore.

La mejor forma de conocer las rocosas es alquilar un coche o una autocaravana, y si ya quieres el top del lujo y confort, realizar un crucero que te lleve por los puntos más interesantes de la zona.

Qué ver en las Montañas Rocosas Canadienses

Las Rocky Mountains canadienses cuentan con algunos de los paisajes de mayor belleza el mundo. Declarado Patrimonio de la Humanidad desde el año 1984, el Parque de las Montañas Rocosas de Canadá está compuesto por 4 Parques Nacionales: Jasper, Bannf, Yoho y Kootenay, y por 3 Parques Provinciales: Monte Assiniboine, Monte Robson y Hamber. En todos puedes encontrar la más rica biodiversidad, con espectaculares glaciares, bosques, cascadas, ríos y montañas.

Los parques más visitados son los de Banff y Jasper. Para conocerlos con tranquilidad necesitarás entre 10 y 15 días.

Qué ver en el Parque Nacional Banff

Es el parque de mayor antigüedad de Canadá, su extensión es de más de 6000 kilómetros cuadrados. Entre sus numerosos y hermosísimos lagos destacan los de Louise, Agnes, Moraine, Mirror, Bow y Peyto.

En el Johnston Canyon puedes disfrutar de una de las mejores rutas por las Rocosas Canadienses, que discurre por el cauce del río y por la que llegarás a dos fabulosas cascadas: Upper Falls y Lower.

Upper falls, parque nacional banff

Qué ver en el Parque Nacional Jasper

Con una superficie cercana a los 11 000 kilómetros cuadrados, es el parque nacional más septentrional de las Montañas Rocosas de Canadá.

No puedes perderte el Columbia Icefields Discovery, un centro de interpretación que está situado a la altura del impresionante glaciar Athabasca. Desde allí puedes acercarte a la propia lengua del glaciar, pasando por el Lago Sunwapta.

También tendrás la oportunidad de ver cómo el cambio climático está afectando a la zona, ya que están marcados con hitos el retroceso anual del glaciar por el calentamiento global. Es posible que en unas décadas ya no sea posible contemplar su belleza.

Otros puntos de gran interés son los lagos Medicine y Maligne.

Maligne Lake, Parque Nacional Jasper
Maligne Lake, Parque Nacional Jasper

Fauna en las Montañas Rocosas Canadienses

Las Rocosas Canadienses se caracterizan por su gran riqueza faunística. Entre las “estrellas” del parque destaca el oso grizzly. Con ejemplares de más de media tonelada, pueden ser vistos ocasionalmente desde el coche, existiendo incluso senderos por los que es obligatorio transitar en grupo, ya que en solitario es más fácil sufrir un ataque de alguno de estos majestuosos mamíferos.

Más numerosos que los osos grizzly son los osos negros, más pequeños y menos agresivos, no siendo muy complicado verlos en valles y praderas.

Oso Grizzly
Oso Grizzly, el rey de los bosques de Alaska.

Otros animales que abundan en las Montañas Rocosas son los alces, linces, pumas, wapitis, castores, ardillas y águilas calvas, entre otras muchas especies.

Visitar las Montañas Rocosas es reencontrarte con una naturaleza salvaje que muchos creen que está extinguida, pero que sigue ahí, al menos mientras sigamos cuidando de ella y respetando el medio ambiente.