Mantengamos la reducción de la contaminación atmosférica con turismo sostenible

Turismo Sostenible[1]

La contaminación atmosférica está en niveles mínimos no vividos desde hace años en Europa y otras partes del mundo. La crisis del coronavirus y las medidas de confinamiento están permitiendo conocer los verdaderos skylines de ciudades como Madrid, Roma, París o Londres sin tanto trasiego de vehículos, tráfico aéreo y con una actividad industrial muy paralizada.

El confinamiento llegó primero a China en el mes de febrero. Tras el gigante asiático, fue el turno de Italia en marzo. España más tarde y otros muchos países europeos siguieron esta tónica. En la actualidad son ya unos 3000 millones de personas los que se mantienen en sus casas para evitar la propagación del temido coronavirus.

Los beneficios de la cuarentena a nivel ambiental

Esta situación está dando lugar a un fenómeno curioso: la naturaleza se abre paso cuando el ser humano deja de generar impacto. A los pocos días de decretarse las medidas de confinamiento en Italia, en algunas ciudades bajaban los jabalíes desde el monte hasta los núcleos urbanos. Los canales de Venecia, por la reducción en masa del turismo, han recuperado niveles de calidad debido a la reducción de la contaminación del agua que se asemejan a los que tenían en la década de los 60 del pasado siglo.

¿Significa esto que el ser humano es el gran culpable de la destrucción de la naturaleza? No totalmente. De estas medidas de confinamiento podemos concluir que es posible llevar a cabo actividades cotidianas como la movilidad o el turismo de forma más sostenible, más respetuosa con el entorno.

No canceles, aplaza

La emergencia sanitaria por el coronavirus se superará y la humanidad volverá a su actividad cotidiana. Cuando todo esto pase, es importante aprender las lecciones que dejará la pandemia. Por ello, no canceles, si no aplaza.

Muchos turoperadores y agentes turísticos insisten en que entonces será el mejor momento para viajar. ¿Y qué mejor forma de viajar después del coronavirus que hacerlo a lugares donde la naturaleza se muestra totalmente virgen, sin el elevado grado de impacto que genera la actividad humana?

Lugares como Islandia, Canadá o Alaska, que ofrecen vastas extensiones de territorio y donde la naturaleza atrapa a los visitantes con toda su belleza e inmensidad, invitan a los turistas a mimetizarse con ella, a comprender que para que todo se siga manteniendo virgen es importante hacer un turismo sostenible y respetuoso con el entorno.

Viajar pensando en la reducción de la contaminación

Es imposible realizar actividades humanas de manera totalmente inocua con el medio ambiente. Nuestra mera presencia sobre el planeta Tierra genera un impacto. No obstante, existen fórmulas para reducir en la medida de lo posible ese impacto.

La reducción de la contaminación atmosférica guarda mucha relación con el nivel de civismo de la sociedad. Si viajamos en avión hasta Canadá o Islandia, existen fórmulas para reducir la huella de carbono, es decir, el conjunto de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Una de ellas es pagar la huella de carbono, que supone añadir un pequeño extra al precio del billete que se dedica a proyectos de reforestación para compensar estas emisiones. Esta medida se puede complementar con otras como hacer vuelos directos, comparar entre aerolíneas o elegir los asientos más económicos.

La caída de la contaminación atmosférica a nivel global está demostrando que la naturaleza siempre se abre paso cuando el ser humano no impacta sobre ella. El mejor de los beneficios de la cuarentena será ser conscientes de que el turismo sostenible es una buena forma de seguir conociendo y disfrutando de nuestro planeta.

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