El Turismo, de la poligamia al poliamor

Recientemente escuchaba una ponencia de Sergio Núñez, sales director de Teads, en FOA 2018, en la cual mostraba las oportunidades publicitarias que llegan de la mano de la tecnología con la ponencia “When cognitive meets creativity”.

Durante dicha ponencia utilizo los términos que este artículo toma como título y fue casi instantáneo el reconocimiento de que dicho marco es totalmente traspasable al sector del turismo.

A todos nos gusta viajar, y quien diga que no, miente descaradamente. Especialmente viajar por placer, para hacer turismo, conocer otros lugares, culturas, personas, gastronomía, y enriquecernos con lo que está por descubrir.

Pero hasta llegar a ese punto, tenemos que pasar primero por otros tantos pasos como decidir el destino, organizar un plan de viaje, encontrar el hotel u hoteles perfectos… y ahí es donde entra también en juego el trabajo de agencias de viajes, turoperadores, establecimientos hoteleros y receptivos de viaje. Y alrededor de todos ellos, Internet.

Estos actores conforman el del sector del turismo, cuya seña de identidad de esta relación lo podríamos denominar ‘poliamor’, es decir, la creación de un vínculo en el que cada uno de los participantes es pieza fundamental, recibiendo algo, pero también aportando. Una relación entre semejantes en la que, para conseguir los mejores resultados, deben colaborar a partes iguales.

Como muy bien remarcaba Sergio Núñez, “en el poliamor, a diferencia de la poligamia, no hablamos de una relación unidireccional, sino multidireccionales, todos participan y aportan a la relación”. En la poligamia la relación sólo va en una dirección. En el poliamor la actuación de cada componente cobra protagonismo y repercute en el otro, se establecen lazos de unión y de cooperación recíprocos que hacen que prosperen y que son los que van a ayudarles a llegar a las metas que se han propuesto alcanzar.

Por ejemplo, un cliente contacta con una agencia de viajes, ya sea en tienda física o mediante Internet; la agencia de viajes, dependiendo de su infraestructura, puede organizarle un plan a medida según sus ideas, objetivos, presupuesto, etcétera o apoyándose en el turoperador especialista en destino, ofrecerle una serie de paquetes turísticos especializados. Originalidad y autenticidad que nacen con la intención de hacer de cada viaje una experiencia diferente. En el punto final del proceso, o en el inicio dependiendo de la perspectiva, se encuentra el receptivo, que son el equipo de profesionales especialistas en turismo local de un país o ciudad.

Las altas exigencias en el marco turístico que se vienen experimentando los últimos años, no hacen más que confirmar la necesidad de establecer un trabajo conjunto y eficaz, que no sólo será favorecedor para las ventas, sino para la experiencia de cada uno de estos actores dentro de este proceso.

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